Diseñar una web corporativa es vital ya que, en muchas ocasiones, el primer contacto que un potencial cliente tiene con una empresa.

Diseñar una web corporativa va mucho más allá de la estética. Se trata de construir un espacio que transmita quién eres, qué haces, cuáles son tus valores y por qué un cliente debería confiar en ti.

En CTC Comunicación lo sabemos bien. De hecho, en estos momentos estamos inmersas en un proyecto muy especial: el rediseño de nuestra propia web corporativa. Llevamos meses trabajando en ella con muchísima ilusión y estamos deseando poder compartir el resultado con nuestra comunidad. Si todo va según lo previsto, verá la luz con el inicio del próximo curso y no podemos estar más orgullosas del camino recorrido.
Mientras tanto, queremos compartir algunos de los aspectos que consideramos imprescindibles a la hora de diseñar una web corporativa eficaz:

1. Definir una estrategia antes de empezar a diseñar

Uno de los errores más habituales es pensar primero en el diseño y después en el contenido. Antes de elegir colores, tipografías o imágenes, conviene responder a preguntas fundamentales:

  • ¿A quién queremos dirigirnos?
  • ¿Qué objetivos debe cumplir la web?
  • ¿Qué percepción queremos transmitir?
  • ¿Qué acciones queremos que realice el usuario?

Una web corporativa debe responder a una estrategia de comunicación, no únicamente a criterios estéticos.

El diseño visual de una web corporativa debe ser coherente con la personalidad de la empresa.

2. Una imagen alineada con la identidad de marca

El diseño visual debe ser coherente con la personalidad de la empresa. La paleta de colores, la tipografía, el estilo fotográfico o el lenguaje visual deben transmitir una identidad reconocible y consistente en todos los canales de comunicación. La web es una extensión de la marca y debe reforzar su posicionamiento.

 

3. Una estructura clara e intuitiva

Los usuarios dedican muy pocos segundos a decidir si continúan navegando o abandonan una página. Por eso, resulta fundamental crear una arquitectura de contenidos sencilla, con una navegación intuitiva y una jerarquía clara de la información. Cuanto más fácil sea encontrar lo que se busca, mejor será la experiencia del usuario.

 

4. Contenidos que aporten valor

Una buena web corporativa no solo explica qué hace una empresa. También transmite cómo trabaja, qué la diferencia de la competencia y qué beneficios aporta a sus clientes. Los textos deben estar redactados pensando tanto en las personas como en los buscadores, incorporando criterios de SEO sin perder naturalidad. Además, es recomendable incluir contenidos que mantengan la web viva, como un blog corporativo, casos de éxito, noticias o recursos de interés.

 

5. Un diseño responsive y una buena velocidad de carga

Hoy en día una gran parte de las visitas llegan desde dispositivos móviles. Por ello, una web corporativa debe ofrecer una experiencia óptima independientemente del dispositivo desde el que se acceda. Del mismo modo, la velocidad de carga influye tanto en la experiencia de usuario como en el posicionamiento en buscadores. Una web lenta genera abandono y reduce las posibilidades de conversión.

 

6. Pensar en la conversión

El objetivo de una web corporativa no es únicamente informar. También debe facilitar que el usuario dé el siguiente paso: contactar, solicitar información, descargar un dossier, suscribirse a una newsletter o pedir un presupuesto. Por ello, es importante incorporar llamadas a la acción claras y visibles a lo largo de todo el recorrido del usuario.

 

7. Una web preparada para crecer

La página web no debe entenderse como un proyecto cerrado. Las empresas evolucionan, aparecen nuevos servicios, cambian las necesidades de los clientes y surgen nuevas oportunidades de comunicación. Por eso, es recomendable diseñar una web flexible, preparada para incorporar nuevos contenidos y crecer junto con la empresa.

 

Nuestra nueva web: un proyecto del que estamos deseando hablar

Como solemos decir a nuestros clientes, una web nunca debería ser únicamente un escaparate. Debe convertirse en una herramienta estratégica de comunicación, capaz de generar confianza, reforzar el posicionamiento de marca y contribuir a la captación de nuevas oportunidades de negocio. Precisamente con esa filosofía estamos trabajando en la nueva web de CTC Comunicación.

Ha sido un proceso de reflexión, análisis y evolución en el que hemos puesto el mismo cariño y la misma exigencia que aplicamos a los proyectos de nuestros clientes. Muy pronto podremos enseñaros el resultado y estamos convencidas de que reflejará mucho mejor quiénes somos, cómo trabajamos y el valor que queremos aportar a las marcas que confían en nosotras.

¡Nos hace muchísima ilusión compartirla con todos vosotros y esperamos poder hacerlo con el inicio del nuevo curso!